Paso Lava los pimientos y colócalos enteros en una bandeja de horno. Échales un poquito de AOVE por encima y sal. Ásalos a 200 °C durante unos 40–50 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que la piel esté negra y arrugada. Sácalos y tápalos con un paño o mételos en una bolsa de plástico para que suden. Esto facilita pelarlos.
Paso Pela los pimientos y quítales las semillas. Desgárralos con las manos en tiras finas (de ahí el nombre “esgarraet”). Prepara el bacalao. Si usas bacalao salado, desálalo con antelación (unas 24–36 horas en agua fría, cambiando el agua varias veces). Una vez desalado, desmenúzalo en tiras pequeñas o migas.
Paso Pon los pimientos en un bol o fuente.
Paso Añade el bacalao desmigado.
Paso Lamina los dientes de ajo y échalos por encima.
Paso Riega generosamente con aceite de oliva virgen extra.
Paso Mezcla bien y deja reposar al menos 1 hora para que se integren los sabores.
Calentamos una sartén sin aceite y tostamos en ella 25 g de piñones durante 4 minutos a fuego medio, hasta que estén ligeramente dorados. Los dejamos enfriar ligeramente
Pelamos 1 diente de ajo y rallamos 25 g de queso parmesano.
Disponemos en el vaso triturador 15 g de hojas de albahaca fresca lavadas, los piñones tostados, el diente de ajo, el queso parmesano y 75 g de tomates secos en aceite.
Trituramos hasta obtener una mezcla homogénea, agregando más aceite del bote de los tomates si fuera necesario para hacer una pasta untable.
Pela el mango y las manzanas, trocéalas y ponlas en un cazo. Añade el azúcar y el agua. Abre la vaina de vainilla y agrega tanto las semillas como la vaina. Lava la lima y ralla un poco de la cáscara. Cocina la compota a fuego medio durante 10-12 minutos.
Comenzaremos limpiando bien las hojas de espinaca. Seguidamente pondremos a sofreir el puerro y los dientes cortados muy finalmente, con aceite de oliva y una pizca de sal.
Cuando todo comience a tomar color añadiremos las espinacas. En principio ocuparan toda la olla pero veremos que en momento en el que les vaya llegan el calor se van reduciendo hasta acabar en el fondo de la olla mezclada con el sofrito.
Una vez todo bien integrado pondremos las espinacas en un recipiente y le añadiremos los tres huevos batidos y un poco de sal y pimienta negra recién molida. Lo mezclaremos todo bien
Pasaremos esta mezcla a un recipiente apto para el horno y lo hornearemos a 160 grados durante unos 30 minutos aproximadamente.
Una vez hecha, le podremos añadir un poco de queso rallado por encima y gratinarlo durante 5 minutos para que se funda en queso.
Presentaremos bien caliente acompañada de cualquier salsa cremosa.
calentar la sartén a fuego fuerte, añadir un chorrito de aceite de oliva y dos o tres puñados generosos de tomates cherry, sal y pimienta. Tapar la sartén y dejar que los tomates se marquen, moviéndolos de vez en cuando. Cuando estén marcados, bajar el fuego y pinchar cada uno de ellos con un cuchillo.
Añadir una lata pequeña de maíz en grano, un diente de ajo laminado, una ramita de romero (o la hierba que más te guste) y una cucharadita de mantequilla (opcional). Vuelve a tapar y cocina durante tres o cuatro minutos hasta que los tomates se hayan ablandado.
En un bol mezclar el cuscús, un par de puñados de rúcula o canónigos y los tomates.
Preparar aparte un aliño con cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra, dos de vinagre, una cucharadita de mostaza antigua y media cucharadita de sal. Añadir a la ensalada y mezclar suavemente.
en un bol se mezcla la burrata, los pepinillos cortados pequeñitos, y la cebolla tierna igual, hasta obtener una masa homogénea, echamos el aceite y el limón, añadimos las huevas reservando un poco para la decoración, mezclamos de abajo arriba con delicadeza. con el aceite, limón pimienta y sal.
se coloca en un aro para emplatar, una vez se quita el aro rociar con unas gotas de AOVE.
1. Si las anchoas no están limpias, quitarles la cabeza y la tripa
2. Cortar el limón en rodajas y quitarle buena parte de la pulpa, dejando las cortezas.
3. Picar perejil y cebollino hasta obtener unas dos o tres cucharadas.
4. Calentar una cazuela de barro o sartén a fuego medio con un chorro generoso de aceite de oliva.
5. Cortar los ajos en láminas y añadirlos a la sartén. Dorarlos con cuidado de que no se quemen.
6. Cuando empiecen a dorarse, añadir las guindillas y dorar un minuto más.
7. Salar las anchoas, añadirles las cortezas de limón y ponerlas en la sartén. Tapar y dejar que se cocinen a fuego alto un par de minutos, meneando la sartén o cazuela de vez en cuando.
8. Añadir el cebollino y el perejil, volver a menear y bajar la temperatura al mínimo. Dejar que repose un minuto más y servir.
Ponemos durante una hora las pechugas de pollo en un baño de agua y sal que habremos preparado con 100 g de sal por cada litro de agua.
Calentamos en un bote de acero inoxidable 400 ml de aceite de oliva suave a 80 º.
Ponemos una rama de romero, tapamos el bote, apagamos el fuego y sacamos el romero después de 30 segundos. Colamos el aceite donde hemos infusionado el romero y lo reservamos.
Cogemos las pechugas de pollo y las secamos. Los cortamos en tiras y los ponemos en un plato hondo.
Añadimos al bol los 8 g de sumac, una especie utilizada en la cocina libanesa. y lo mezclamos bien con las tiras. Tapamos el plato y lo ponemos en la nevera.
Pesamos 240 g de pistachos tostados y los descabellamos; sin caparazón debemos tener 120 g de pistachos. Trituramos los pistachos hasta que sean un polvo fino que reservaremos en un plato.
Trituramos 120 g de tostadas de pan y el resultado lo mezclamos con los pistachos triturados.
Para hacer la salsa de acompañamiento: en un vaso ponemos los 100 g de uva negra y echamos un chorro del aceite de romero, que debe estar a temperatura ambiente. Lo turbinamos todo y después colamos el resultado.
Ponemos en un vaso limpio la mezcla de uva y aceite. Salem. Verter un chorro del aceite aromatizado con romero, añadir un huevo y turbinar. Mientras turbinamos vamos añadiendo todo el aceite aromatizado que queda. Después ponemos 30 g queso azul de vaca en trocitos y volvemos a turbinar y la salsa estará lista.
Ponemos una sartén con abundante aceite de oliva virgen extra a calentarse. Batimos dos huevos.
Para rebozar las tiras de pollo, primero las pasamos por harina, después por huevo, y terminamos el rebozado con la mezcla que hemos preparado con las tostadas y los pistachos.
Ponemos las tiras en la sartén de aceite caliente y las freímos hasta que estén doradas. Cuando las sacamos, las dejamos en un plato con papel absorbente. Podemos emplatar las tiras de pollo con un poco de salsa de pistachos y uvas al lado.
50gr Mantequilla 25 g para freir la carne y otros 25 g para terminar la salsa 50 g
Tomillo fresco al gusto (o salvia fresca si podéis conseguir)
Vino Marsala una copa para hacer la salsa
Harina de trigo o de arroz, para rebozar antes de freír
Sal y pimienta al gusto
Maizena una cucharada de postre
procedimiento:
Compramos filetes o entrecots de ternera blanca, muy finos y los espalmamos golpeándolos para que sean más tiernos y más finos. Los salpimentamos al gusto y los rebozamos ligeramente con harina, retirando el exceso antes de freírlos. En una sartén derretimos la mantequilla y cuando empiece a espumar, doramos los escalopines a fuego vivo para que no se cocinen demasiado en el interior.
Sacamos la carne y la reservamos en caliente. Mientras, desglasamos la sartén con el vino Marsala, frotando con una cuchara de madera. Después añadimos una pizca de maizena disuelta en agua fría y reducimos la salsa hasta que empiece a espesar.
Agregamos el resto de la mantequilla, retornamos los filetes a la sartén y añadimos el tomillo (o la salvia fresca) y terminamos de cocinar la carne dentro de la salsa durante dos o tres minutos más. Probamos y rectificamos de sal y pimienta.
Servimos este plato, colocando los escalopines en una fuente, y cubriéndolos con la salsa de vino Marsala. Decoramos con más hierbas aromáticas para mantener ese perfume que notaremos en cada bocado.
Preparamos 1,2 kg de redondo de ternera limpiándolo del exceso de grasa que pueda tener. Lo colocamos en una cazuela donde quepa entero.
Picamos groseramente 1 cebolla, 1 puerro (la parte verde), 1 zanahoria y 1 ramita de apio. Los añadimos a la cazuela junto con 1 ramita de perejil, 1 hoja de laurel, 1 vaso de vino blanco, sal y unos granos de pimienta negra.
Cubrimos con agua. Llevamos a ebullición y cocinamos la carne tapada a fuego suave durante 30 minutos, dando la vuelta al redondo a mitad de cocción. Quedará ligeramente rosado en el interior y mucho más jugoso. Si lo queremos más hecho, podemos cocinarlo durante más tiempo.
Dejamos enfriar la carne dentro del agua. Una vez a temperatura ambiente, la sacamos, la escurrimos y la envolvemos en film de cocina bien apretado. Lo dejamos enfriar por completo en la nevera (con 1 hora será suficiente). Colamos y reservamos el caldo; podemos necesitarlo para aligerar la salsa y también aprovecharlo en otras preparaciones.
Para la salsa tonnata, separamos las yemas de 2 huevos cocidos y las ponemos en una jarra o vaso batidor junto con 120 g de atún en conserva en aceite de oliva virgen extra, 5 filetes de anchoa, 200 ml de aceite de oliva virgen extra (recomendamos incluir el de la conserva, que dará más sabor), zumo al gusto de 1 limón y 30 g de alcaparras.
Trituramos hasta obtener una salsa homogénea que seguramente quede muy espesa. Para aligerarla, añadimos cacitos de caldo frío de la cocción de la carne, de uno en uno, y trituramos de nuevo hasta obtener una salsa lo suficientemente líquida para que bañe fácilmente los filetes de carne. Corregimos de sal y limón.
Cortamos el redondo en lonchas lo más finas posible. Lo ideal es utilizar una cortadora de fiambre, pero si no tenemos, con un cuchillo bien afilado y un poco de pericia también obtendremos un buen resultado. Vamos disponiendo las lonchas en un plato grande o una fuente de servir. Repetimos hasta llenar todos los platos que necesitemos.
Cubrimos la carne con la salsa. Podemos servir inmediatamente, aunque es recomendable dejarla reposar en la nevera un rato más, para que la ternera se impregne de los sabores de la salsa.
En el momento de servir, distribuimos unas alcaparras y unas hojas de rúcula por encima.