800 ml Caldo de pescado o fumet o caldo de marisco
Aceite de oliva virgen extra
Sal
procedimiento:
Ponemos en la paella dos cucharadas más de aceite, sofreímos el ajo picado y la cebolla picada durante cinco minutos, añadimos entonces los pimientos y el laurel y sofreímos con color 10 minutos más.
Añadimos el tomate triturado y cocinamos otros diez minutos para después agregar ahora el arroz, el caldo, los calamares, las gambas, los langostinos, el rape y las hebras de azafrán.
Comprobamos el punto de sal antes de que empiece la cocción del arroz y rectificamos si fuera necesario. Una vez comprobado, cocinamos el conjunto unos 17 o 18 minutos y servimos caliente.
Separamos las claras de las yemas en dos recipientes distintos. Batimos las claras con unas varillas a velocidad baja. Cuando empiecen a espumar y sin dejar de batir, añadimos poco a poco la mitad del azúcar. Continuamos batiendo durante unos seis-ocho minutos más a velocidad alta hasta conseguir un merengue firme.
A continuación, sin necesidad de lavar las varillas, batimos las yemas junto con el resto del azúcar. El color cambiará y se volverán pálidas, también aumentarán en volumen por la cantidad de aire incorporado. Paramos de batir cuando las varillas dibujen un trazo en las yemas.
Añadimos la harina, tamizada, y las claras, batidas, al recipiente con las yemas. Lo haremos de forma alterna y en tres partes, integrando la harina o las claras con movimientos envolventes y mucha suavidad. No añadimos el ingrediente siguiente hasta que no esté bien incorporado el anterior.
Cubrimos la base de un molde de 18 cm de diámetro y paredes altas con un disco de papel vegetal. Vertemos la masa en su interior y alisamos la superficie. Introducimos en el horno, precalentado a 160º C con calor arriba y abajo, y cocemos durante 35-40 minutos o hasta que veamos que está bien cocido.
El tiempo de cocción dependerá del horno de cada cual, al igual que la temperatura que puede oscilar 10º C arriba o abajo. Una vez retirado el bizcocho del horno, dejamos que se atempere antes de desmoldar. Podemos espolvorear con azúcar glasé en el momento de servir, opcional.
Salpimienta el pollo y enharínalo por todos los lados, sacudiéndolo ligeramente después para eliminar el exceso de harina de los jamoncitos. Corta la panceta en tacos de un tamaño similar. Limpia los champiñones quitándoles la base terrosa, lávalos pasándolos por el chorro del grifo, sécalos y trocéalos.
Pela las chalotas. Pela las zanahorias y córtalas en bastones. Pela y pica las cebollas y los dientes de ajo. Calienta un fondo de aceite en una cazuela y dora los jamoncitos y los trozos de panceta. Añade los champiñones, las chalotas y la zanahoria y rehoga un ratito más hasta que las hortalizas hayan cogido un poco de color y estén ligeramente blandas.
Añade la cebolla picada y las hierbas aromáticas, previamente lavadas y secadas, y rehoga unos instantes más. Agrega el ajo y el tomate concentrado y remueve para mezclar todo ello bien.
Vierte el vino tinto y deja que cueza hasta que se haya reducido a la mitad. Calienta el caldo de pollo e incorpóralo a la cazuela, salpimienta y deja que cueza a fuego lento unos 60 minutos. Deja reposar el guiso unos minutos antes de servirlo.
Precalienta el horno a 180 °C (calor arriba y abajo).
2. Salpimentar los muslos de pavo. En una sartén amplia o una cazuela apta para horno, dóralos con un chorrito de aceite de oliva por todos los lados. Retira y reserva.
3. En la misma cazuela, añade la cebolla cortada en trozos grandes y los ajos ligeramente aplastados. Sofríe 5 minutos. Incorpora el tomate en cuartos y la hoja de laurel.
4. Agrega el bacón cortado por la mitad y los dátiles enteros. Cocina un par de minutos.
5. Vuelve a colocar el pavo en la cazuela, añade el romero y el caldo.
6. Tapa (o cubre con papel de aluminio) y hornea 45 minutos.
7. Destapa y hornea 15–20 minutos más, regando el pavo con la salsa, hasta que esté dorado y la salsa ligeramente espesa.
8. Sirve los muslos con la salsa. Acompaña con arroz o puré de patatas.
Calienta una sartén con 80 g de azúcar y deja que se funda hasta que consigas un caramelo tostado.
Cubre la base de un molde con un trozo de papel de horno. Vierte dentro el caramelo, extiéndelo bien por toda la base del molde y deja que se enfríe.
Lava las mandarinas, ralla la piel de 3 (15 g arpox.) y resérvala. Pela todas las mandarinas, corta 2 en rodajas y resérvalas. Trocea las otras 4 (si tuvieran pepitas, retíralas), introdúcelas en una picadora y tritúralas bien. Cuela la mezcla a una jarra, agrega la ralladura de las 3 mandarinas, los huevos y 100 g de azúcar. Tritura los ingredientes con una batidora eléctrica, vierte el aceite poco a poco y sigue triturando. Pasa la mezcla a un bol. Mezcla la harina con una pizca de sal y la levadura, e incorpórala al bol. Mezcla todo bien con una varilla manual hasta que los ingredientes queden bien integrados.
Cubre la base del molde con las rodajas de mandarina. Vierte la masa anterior encima y hornea la tarta (a media altura con ventilador) a 180º durante 30-35 minutos. Retírala, deja que se enfríe y desmóldala dándole la vuelta de manera que las naranjas queden en la parte superior. Decora la tarta con unas hojas de menta y sirve.
Cortar y preparar el solomillo Cortamos el solomillo de cerdo en medallones de aproximadamente centímetro y medio o dos de grosor. Añadimos sal y pimienta por ambas caras.
Marcar la carne En una sartén ponemos la mantequilla y el aceite de oliva virgen extra. Marcamos los medallones a fuego fuerte, un 7 sobre 9, hasta que queden dorados. Reservamos la carne.
Troceamos el puerro en piezas pequeñas y picamos los dientes de ajo. Los incorporamos a la misma sartén con un poco de sal y cocinamos diez minutos a un fuego de 6 sobre 9.
Añadir el brandy Vertemos el brandy y flambeamos. Si prefieres evitar el flambeado, deja que el alcohol se evapore durante un par de minutos.
Hacer la salsa Vertemos la leche de coco y bajamos el fuego a 2 sobre 9. Rallamos el queso cheddar rojo por encima y dejamos que se derrita poco a poco hasta formar una salsa cremosa.
Servir el solomillo Colocamos los medallones en un plato y añadimos la salsa de cheddar rojo por encima. Terminamos con un poco de orégano al gusto.
Empezamos haciendo la pasta de las albóndigas vertiendo a un cuenco 170 gramos de carne de ternera picada y la misma cantidad de carne de cerdo picada. Añadimos a las carnes un huevo, 2 dientes de ajos escalibados, pimienta negra y sal. Mezclamos hasta tener bien integrados todos los ingredientes y dejamos reposar la mezcla tapada en la nevera un mínimo de 30 minutos.
En una cazuela, regeneramos con un chorro de aceite 200 gramos de cebolla cocida. Añadimos a la cazuela una hoja de laurel y una rama de perejil para aromatizar el sofrito. Rallamos directamente en la cazuela 3 tomates y dejamos cocer unos minutos. Verter en la cazuela un chorro de vino rancio y, cuando el alcohol se haya evaporado, también verter los 700 ml de caldo de cerdo. Dejamos reducir un poco el caldo de cerdo, hasta conseguir la textura de salsa.
Hervimos los 400 gramos de pasta, en este caso de la variedad calamarata, en una olla con 4 litros de agua y sal. Siga las recomendaciones del fabricante con respecto al tiempo de cocción.
Mientras se cuece la pasta, vamos formando las albóndiga . Tienen que salir 24 en total, así que serán de unos 15 gramos cada una. Una vez las hayamos hecho todas, las pasamos por harina y las freímos en una sartén con aceite muy caliente. Una vez fritas, reservamos las albóndiga en un plato con papel absorbente.
Vertemos la pasta con la ayuda de una espátula directamente en la cazuela donde tenemos el sofrito de cebolla, tomate y el caldo de cerdo. No sufra si cae un poco de líquido de cocción de las calamarata, esto ayudará a emulsionar la salsa. Verter también las albóndiga en la cazuela y 60 gramos de queso de cabra rallado. Lo integramos hasta que el queso se derrita.
Por último, añadimos a la cazuela un chorro de aceite OVE y emplatamos una ración de pasta con mini albóndigas con más queso rallado por encima y unas hojas de tomillo.
Paso Lava los pimientos y colócalos enteros en una bandeja de horno. Échales un poquito de AOVE por encima y sal. Ásalos a 200 °C durante unos 40–50 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que la piel esté negra y arrugada. Sácalos y tápalos con un paño o mételos en una bolsa de plástico para que suden. Esto facilita pelarlos.
Paso Pela los pimientos y quítales las semillas. Desgárralos con las manos en tiras finas (de ahí el nombre “esgarraet”). Prepara el bacalao. Si usas bacalao salado, desálalo con antelación (unas 24–36 horas en agua fría, cambiando el agua varias veces). Una vez desalado, desmenúzalo en tiras pequeñas o migas.
Paso Pon los pimientos en un bol o fuente.
Paso Añade el bacalao desmigado.
Paso Lamina los dientes de ajo y échalos por encima.
Paso Riega generosamente con aceite de oliva virgen extra.
Paso Mezcla bien y deja reposar al menos 1 hora para que se integren los sabores.